Amigos y amigas.
En primer lugar quisiera ofrecer mis disculpas para quien quiera recibirlas debido a la larga ausencia en este espacio. Quizás pensarán que este blog lo reactive para impulsar alguna candidatura municipal, pero no es así. Simplemente en este tiempo hay algunas prioridades que han ocupado mi tiempo, tales como el cambio de ciudad, la búsqueda de empleo, el cuidado de mi hijo y los informes de término de semestre en la Universidad. Hasta el momento los resultados han sido los siguientes: Ahora vivo en Concepción (Adiós Arauco, te recordare, no se si te extrañaré... un poco), Estoy al cuidado de mi hijo por el verano en casa, aprobé todas las asignaturas del segundo semestre, y desde varios colegios me han llamado a entrevista laboral, pero aun no se concreta nada por el momento.
Este 2013 se viene prometedor: tenemos elecciones presidenciales y parlamentarias, estaremos atento a lo que suceda en nuestro entorno, alzaremos la voz para criticar o elogiar la gestión de nuestros servidores públicos, promoveremos la labor ciudadana y el derecho a pataleo... y trataré de recordar algunos pensamientos críticos respecto a diversos temas. Y de paso, les comentaré como va mi labor académica, en especial en el tema a tratar en mi proyecto de investigación el cual ya debería iniciarse.
Como en este momento no estoy pensando en nada interesante de compartir, dejo este reporte hasta acá. Les dejo una foto de Laguna Redonda, foto panorámica tomada a través mi teléfono móvil.
HASTA UNA NUEVA EDICION.
jueves, enero 31, 2013
domingo, noviembre 04, 2012
Un cacho llamado Simce
Octubre y Noviembre: meses del Simce.
Estos meses en donde todos los colegios enfocan su mirada, dado que desde hace décadas se ha aplicado un examen donde se mide la calidad de educación brindada a los alumnos de educación básica y media, conforme los planes y programas que ha entregado a los colegios el Ministerio de Educación. El tema es que el objetivo del Simce hacia tiempo que perdió el rumbo, por un lado el gobierno esta aplicando el Simce por cualquier cosa y va camino a aplicarlo a todos los cursos; y por otro lado, los colegios están "adiestrando" a los alumnos para que les vaya bien, dejando de lado o seleccionando los planes destinados a enseñar a los alumnos en los cursos donde corresponde aplicar esta prueba nacional, donde los colegios ganan mucho, y los alumnos... poco y nada.
Pero no quiero profundizar en este tema. Esta columna esta orientada a mi experiencia como examinador, tarea que cumplo por vez primera y de la cual ahora me encuentro fuera del proceso... afortunadamente.
De partida, este proceso se lo adjudicó una universidad, la Federico Santa María. Para postular, dicha institución avisa que las postulaciones se llevaran a cabo vía pagina web, en donde hay que ingresar datos personales, y luego dar a conocer información en torno a nivel de conocimientos computacionales y de manejo de algún tipo de lenguaje para casos especiales. Aquí, el que no respondía según lo que la institución requiere, te deja fuera del proceso, por tanto era imperativo falsear información para poder seguir en el proceso. Hasta ahora la institución no me ha pedido ningún certificado que acredite mi conocimientos computacionales (en mi caso no me puedo quejar) ni de manejo de lenguaje de señas o algo así.
Después de modificar una y otra vez mis datos, finalmente pude ser aceptado e inscribir fecha de capacitación, para lo cual me inscribí para asistir a Los Alamos un día miércoles. Aquí comienza el drama: La institución manejaba información que la capacitación en Los Alamos se llevaría a cabo el sábado, pero eramos alrededor de 100 postulantes quienes sacrificamos tiempo para asistir a la capacitación el miércoles. A último minuto enviaron a un personero, quien solo se limito a leer la cartilla que todos los ahí presentes habíamos adquirido a través de internet y leído cómodamente en nuestras casas. De ahí a rendir un test de 26 preguntas... que también se podía rendir en casa por internet teniendo hasta 5 oportunidades en caso de fallar en cada intento, junto con un test psicológico en donde se apela al criterio común para poder aprobarlo.
Una vez que pasábamos todas estas etapas, había que esperar el proceso final de selección y el colegio asignado. Dicha información finalmente llegó a nuestras manos a solo días de la fecha de examinación, cuando se supone que esto debía informarse con 2 semanas de anticipación.
Bueno, el día del examen nos llamaron para reunirnos en el centro de distribución de materiales... en una cocinería. Por mi parte cumplí con mi deber, y si creyeron que todo había terminado ahí... el colegio manejaba información que habían adquirido a través del departamento provincial de educación que el proceso Simce se iba a llevar a cabo 2 días después de nuestra presencia en el colegio.
Por mi parte, mi tarea en el Simce se cumplió. Sólo cumplí con mi tarea en primer ciclo básico, ademas, muchos de los examinadores presentaron su renuncia por el desorden y la poca seriedad del proceso. Dudo que me llamen para seguir con el proceso de educación media porque no me inscribí para examinar dicho nivel.
En resumen, el proceso Simce 2012 fue un cacho de principio a fin. Y yo juraba que el procedimiento de forma y fondo era serio... en fin.
HASTA UNA NUEVA EDICION.
lunes, octubre 29, 2012
DE CARA A LAS ELECCIONES 2012 EN TOME
Reflexionando acerca del proceso electoral que se llevó a cabo en nuestro país el domingo 28 de octubre mientras viajaba de retorno a mi hogar, la palabra "fracaso" era inevitable eludirla, en especial para toda la clase política; y esto debido a que por vez primera la participación de la ciudadanía en estas elecciones es voluntaria. Como no existe la obligatoriedad de votar, mas de la mitad de los electores, tanto los que se inscribieron voluntariamente como los que se incorporaron automáticamente, no asistieron a sufragar. Y créanme que muchos de los antiguos electores anhelaban por años que la participación fuese voluntaria para no asistir.
Como parte de un medio de comunicación, fui testigo de la baja participación ciudadana: en muchas ocasiones veía las mesas vacías y los vocales de mesa aburridos esperando la llegada de algún elector. Y créanme, este escenario se veía venir, y para eso podemos encontrar diversos factores:
Por un lado tenemos el descrédito de la clase política, quienes se han perpetuado en los cargos de representación popular amparados en los mecanismos de elección que permiten que estos se perpetúen a pesar de obtener una cantidad ínfima de votos (binominal, el "arrastre" en la cifra repartidora), impidiendo que personas con verdadera vocación de servicio público puedan acceder a cargos de representación. A eso agregamos su labor discreta, en donde gobiernan para las AFP (amigos, familiares y parientes) en perjuicio de aquellos que realmente tienen necesidades y sufren el abandono de quienes prometieron ayudarles si le dábamos el voto.
Por otro lado tenemos una política o gestión que solo aspira a obtener resultados estadísticos favorables para mostrar al extranjero, pero que oculta los problemas sociales: un IPC bajo pero con artículos de primera necesidad cada vez mas caros, un ingreso per cápita similar a os países mas ricos, pero que en la practica un porcentaje insignificante de habitantes gozan de la riqueza del país mientras la gran mayoría hace malabares con el sueldo mínimo y los planes de empleo o trabajos a plazo fijo.
Y por ultimo, la falta de educación, y a esto no me refiero a la tarea cada vez mas dificultosa que llevan a cabo los profesores en sus aulas, sino al modelo educativo de nuestro entorno: no se incentiva a los jóvenes a aprender, no se estimula la lectura, no se preocupan de ejecutar proyectos educativos en la prensa, radio y televisión; y en el caso de los procesos electorales, no se enseña cultura cívica: antes a la ciudadanía se destinaban tiempo para enseñar a votar, por que votar, cual es la importancia de la ciudadanía en el proceso democrático... nada de eso. Por esta y otras razones es que la gente no sabe por que esta votando, no se siente representado por los candidatos y no participa.
En el caso que me correspondió cubrir ayer, no escapa a este análisis: poca participación, pero si hubo compromiso en quienes hicieron de esto una causa para generar cambios. Se llevaron a cabo debates, foros, entrevistas, visitas a terreno, reuniones con dirigentes sociales, agrupaciones de ancianos, campesinos, pescadores, en fin, con un claro compromiso de atender a las necesidades de las personas y de construir un nuevo municipio que cambie el rostro y los destinos de la comuna.
Finalmente, y debo decirlo, el trabajo de muchos años, la cercanía con los vecinos y el carisma de la señora Ivonne Rivas permitió a ella y a su partido ganar de manera arrolladora las elecciones municipales, dejando en el camino grandes proyectos y sueños de sus contendores políticos. Junto a ella, se renovó la mitad del concejo comunal tomecino. Quienes votaron tienen grandes esperanzas... por mi parte y junto con felicitarlos, les deseo mucho éxito , que cumplan con sus funciones y responsabilidades, y decirles que todos los tomecinos, los que votaron por ellos, los que no lo hicieron y los que no participaron, esperan que su gestión sea generosa, abierta y participativa para todos, y que destinen sus esfuerzos en reencantar y recuperar la confianza de todos nosotros. Y para quienes no resultaron electos, existen numerosas formas de servir a la comunidad; ya vendrá una nueva oportunidad en unos años mas.
Por ultimo, invito a todos los ciudadanos a que estén atento a la gestión que se avecina. Informarse es nuestra tarea para juzgar, elogiar, criticar y buscar las soluciones a los desafíos que se nos presente, porque a Tomé, al igual que las demás comunas de nuestro país, lo levanta cada uno de sus habitantes.
Hasta una nueva edición.
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