En esta semana de trabajo, un alumno de un liceo técnico me hizo la siguiente pregunta antes de iniciar las clases: "profesor, ¿para que me sirve a mi la historia, si voy a dedicarme a trabajar en un taller?". Quizás para el, por su juventud y su mirada objetiva destinada a ser un profesional técnico considere que el conocimiento histórico no es útil para su actividad profesional; sin embargo, esta olvidando que ante todo, el es un ser humano inmerso en una sociedad que evoluciona y que hay que estar atento a esos cambios para no quedar postergado.
La verdad de las cosas es que da pena darse cuenta de esa visión tan miope y cerrada de las cosas, en especial cuando lo que uno como profesor enseña no es solo historia, sino que es Ciencias Sociales, una disciplina que orienta las relaciones sociales, el funcionamiento de la economía, el conocimiento del entorno y el conocimiento de todo lo que el ser humano ha creado gracias a su inteligencia.
Frente a una pregunta que parece simple e ingenua, disponer de unos pocos minutos para responderla no es suficiente; la respuesta, por mas que uno sea un profesional especialista, no va a ser suficiente. Sonara como ideal filosófico, pero considero que es prudente que cada uno sea capaz de hallar su respuesta, siempre y cuando tenga la verdadera intención de hacerlo. Solo puedo decir, humildemente, que la historia es la disciplina del conocimiento a lo largo del tiempo. Una vez que uno crea su plataforma, estamos en condiciones de pensar, cuestionar, criticar, valorar y forjar su propia opinión (por lo menos, así lo entiendo... no se ustedes).
Hasta una nueva edición.
viernes, marzo 22, 2013
lunes, febrero 11, 2013
"Hominem te esse memento! (recuerda que eres humano)"
Hoy lunes 11 de febrero ha acontecido un hecho poco usual en la historia de nuestra civilización cristiano-occidental. Después de casi 6 siglos, el líder religioso más importante del mundo católico ha anunciado su abdicación. Nótese: las renuncias se presentan cuando hay una autoridad superior a la cual notificar. Un presidente renuncia porque lo hace ante la soberanía popular. Un rey o sumo pontífice, figura que encarna a una nación o una fe, no tiene una figura superior en el planeta a quien presentar su dimisión.
A muchos esta noticia los pilla de sorpresa, dado que nos acostumbramos a ver estas figuras como figuras de santidad que morían en sus funciones, con todo el boato y las solemnidad que les rodea; los simbolismos y rituales, y el fervor de sus fieles seguidores. No notamos que tras todo esto está un hombre que carga con una gran responsabilidad y deberes, incluso con culpas que tiene que asumir por errores y faltas de sus representados tanto en el pasado como en el presente. Y estos pesares en los hombros de un anciano es una carga muy dura que cualquier persona, independiente de su condición física o juventud, difícilmente pueda soportar por años.
No creíamos que un pontífice podría presentar su renuncia; muchos aun guardan esa imagen enfermiza de Juan Pablo II que mantuvo hasta su muerte, que impuso su asignación por encima de sus enfermedades que lo iban deteriorando día a día. Y sin embargo, Benedicto XVI decidió que era el momento de retirarse, convirtiéndose en el cuarto papa en toda al historia de la Iglesia Católica en hacerlo.
Quien a partir de marzo ocupe su lugar tendrá una gran tarea que asumir. Ellos ya lo saben. Los tiempos cambian, la información vuela, hay una interpretación mas critica de los contenidos y mensajes, la comunidad esta mucho mas atenta a los detalles y menos tolerante a las faltas. Debido a ellos hay una falta de espiritualidad y la imagen de la iglesia decae por la pérdida de confianza en instituciones que llaman al amor y la fraternidad. Por el amor a los que aun mantienen la fidelidad en su doctrina, el papa hizo un gesto, pero hay otros gestos pendientes por mostrar para volver a creer... o estaremos presenciando el fin de un gran ciclo dentro de nuestra cultura.
Hasta una nueva edición
miércoles, febrero 06, 2013
"LAS COSAS BUENAS SIEMPRE LLEGAN A LOS QUE ESPERAN"
Afortunadamente, Concepción me ha permitido acceder a una mayor cantidad de ofertas y oportunidades a las cuales he postulado en estos meses, y puedo decir con total satisfacción que a partir de marzo de este año estaré de vuelta en las aulas de clases, en un colegio del sector de Collao. Ahora tengo una triple responsabilidad porque tengo que cumplir como padre/esposo, estudiante y profesor.
Valió la pena esperar un tiempo.
Hasta una nueva edición
p.d.: El titulo de esta columna fué extraído del capítulo "la viruela cutie" de la serie animada "Mi Pequeño Pony: La Magia de la Amistad" (esto de ser padre...)
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